En ocasiones los niños/as disléxicos tienen severos
problemas para establecer la conversión grafema/fonema, por lo que necesitan un
refuerzo específico para aprender a leer. En este caso se muestra un ejemplo de
cómo habría que trabajar dichos grafemas para que el disléxico los asimile
adecuadamente.
Partimos de que el presente
procedimiento, para enseñar a leer, se engloba dentro del método sintético.
Cada día se realizarían una serie de tareas, las cuales se
modificarán en función del dominio del niño/a.
1º Discriminación auditiva de dicho fonema en palabras dadas
oralmente o mediante imágenes.
Ejemplo: Le mostramos varias tarjetas pidiéndole que seleccione
las que lleven tal sonido y después le pedimos que nos diga, en cada caso, la
sílaba en la que se encuentra el fonema D, es decir, si ha seleccionado una
imagen con un “PERIÓDICO”, nos debería decir “DI”.
2º Trabajamos la conciencia fonológica con dicho fonema, es
decir, hacemos juegos mentales con palabras reales o inventadas,
(pseudopalabras), en las que aparezca el sonido a trabajar.
Ejemplo: Le decimos la palabra “DIRECTOR” y posteriormente
le preguntamos:
- ¿Cuántas sílabas tiene?
- ¿Cuántas letras tiene?
- ¿Qué posición ocupa la letra d?
- ¿Qué resultaría si omitimos el sonido /d/?
- ¿Qué quedaría si sustituimos el sonido /d/ por /t/?
- ¿Qué palabra quedaría si omitimos la sílaba en la que se
encuentra el sonido /d/?
3º Identificación visual del grafema a trabajar.
Los niños disléxicos suelen tener problemas en adquirir
algunos grafemas/fonemas concretos, normalmente visualmente parecidos y con
características auditivas similares. Por tanto, se trabajará con mayor
relevancia la discriminación visual en
los casos que se estime necesario.
Ejemplo: El juego del detective: consiste en identificar y
atrapar todas las sílabas o letras que nosotros le propongamos. Por ejemplo se
le escriben diversas sílabas entre las que predominan el grafema que se está
trabajando y él/ella debe rodear todas las que contengan dicha letra. O se le
pide directamente que busque “di”, después “ed”, después “dedo”.
4º Una vez realizado el trabajo de discriminación y
conciencia fonológica del sonido pasaremos a la lectura, en primer lugar, de sílabas
directas y, posteriormente, de inversas y demás construcciones silábicas.
Ejemplo: Podemos escribir nosotros mismos varias sílabas con
el grafema a trabajar y que el niño/a
las vaya leyendo una a una conforme las vamos escribiendo.
Para realizar esta actividad hay que tener en cuenta:
- Primero se aprenden las sílabas directas; da, de, di, do,
du, después pasamos a las inversas: ad, ed, id, od, ud y, sólo cuando las dos
anteriores están afianzadas, utilizamos estructuras más complejas como sad, ded,
dedo, dra, dor, drul…
- Primero se harán listas y lecturas de cada estructura por
separado y después se mezclan tanto las diferentes estructuras aprendidas como
las distintas grafías que ya hemos trabajado.
5º Escritura de sílabas y palabras. Por último pasaremos a
la escritura de palabras con los grafemas que estamos trabajando.
Ejemplo: Dar varias imágenes, tarjetas u objetos y que el
niño/a escriba su nombre.
Ejemplo: Realizar un dictado de sílabas o palabras,
empezando por las distintas letras que hemos aprendido de manera aislada, es
decir, el sonido de cada grafema, después le dictamos diversas sílabas con
tales fonemas y posteriormente palabras formadas por la combinación de las
sílabas trabajadas.
Este procedimiento nos servirá para que el niño/a disléxico
asimile adecuadamente cada grafema/fonema de manera aislada, con lo que
estableceremos una adecuada base lecto-escritora.
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